Por: TANIA VILLANUEVA
Editora web de www.paipai.mx/blog

 

Las tradiciones mexicanas son de las más arraigadas entre nuestra gente. Un ejemplo de esto es el Día de Muertos, una de las tradiciones más antiguas y representativas de la cultura mexicana. Dependiendo del estado de la república en el que se celebre, presenta algunas variantes que le dan diversidad y un toque distintivo en cada región.

La fiesta en la que los vivos se reencuentran con sus muertos está marcada por la costumbre de ofrecer un verdadero banquete de sabores y colores en cada hogar mexicano. Pero así como la conocemos, la tradición se remonta a épocas ancestrales y es una de las herencias de las culturas prehispánicas que habitaron el país antes de la llegada de los españoles.

A pesar de que durante la colonia esta tradición intentó ser eliminada debido a que los españoles tenían una concepción muy específica de la muerte, sobrevivió al paso de los años.

El origen de esta celebración está en la cultura Azteca, donde Mictecacíhuatl, la reina del Mictlán era la líder suprema de la región de los muertos. Ella era la encargada de recibir a las almas que morían por causas naturales. Al igual que en otras culturas, las almas de los muertos debían pasar a través de un camino de los muertos y la recompensa de llegar al final del recorrido era el Mictlán, donde podrían descansar eternamente.

La importancia de Mictecacíhuatl radica en que ella representa el principio y el fin de la vida. Así, el día de los muertos es ese día en que el Mictlán se abre y Mictecacíhuatl permite que las almas salgan y regresen a la morada que los vio salir; que regresen y visiten a sus familias.

El Día de los Muertos se celebra el 31 de octubre, el 1 y 2 de noviembre aunque en algunas regiones, comienzan desde el 28 de octubre, cuando se recuerda a las personas que murieron en accidentes, el 30 los bebés que murieron antes de ser bautizados, el 31 a los niños de menos de 12 años, el 1 de noviembre se celebra el Día de todos los santos y se dedica a todos aquellos que murieron de causas naturales o enfermedades: y el 2 de noviembre es cuando, después del mediodía se retiran las almas de vuelta al Mictlán.

Esta celebración es reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO debido a que es una expresión tradicional que se ha mantenido con el paso del tiempo y que representa a los mexicanos.

Aunque esta fecha es de un profundo arraigo en la cultura mexicana, en muchas otras partes del mundo ven con asombro que la creencia popular diga que la muerte nos visita. Sin embargo, es una fecha que acompañamos con lo mejor de la gastronomía, música y con visitas a los panteones para visitar y acompañar, aunque sea un momento a todos aquellos a los que, en vida, amamos.

Etiquetas: Cultura

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