Cocolvú ve el mundo en colores brillantes y formas alucinantes. Mercados, calles, paisajes, cielos y viajes alimentan su imaginario. Ahí donde otros ven nubes de tormenta, él encuentra animales que saltan, parejas que se enamoran y personajes que bailan danzas ancestrales. En los rostros de mujeres, él ve emperatrices ataviadas y corazones palpitantes llenos de flores y semillas. El movimiento de los árboles y el canto de los pájaros lo hacen imaginar historias que luego plasma en obras llenas de color, saturadas de elementos que conviven equilibradamente en universos ricos en texturas y variantes tonales. Todo para él es inspiración y el arte es, no sólo el lenguaje en el que comunica ideas y sueños, sino que desde niño es su manera de entender el mundo y la vida.
 
En nuestra cultura, los perros y gatos han jugado un papel importantísimo como guardianes, acompañantes y guías. Desde el México prehispánico eran valorados, amados e, incluso, representados en esculturas y vasijas. Hoy, perros y gatos continúan siendo una parte fundamental de nosotros, al grado de volverse parte de nuestra familia. 
Para convertirse en ese leal compañero de vida, sin embargo, no precisan ser comprados a altísimos precios u ostentar una raza pura. Los más leales son, con frecuencia, adoptados y salvados del sufrimiento, el hambre o el abandono. Es por esto que hice esta colección en colaboración de Pai Pai, donde ilustré a perros y gatos con mucho color, vida y asemejando a los alebrijes, como una fusión de varios seres, aludiendo con ello al hecho de que los animalitos que no son de criadero, son mezclas de muchas razas o tipos. Nuestro propósito es generar conciencia sobre los animales en situación de calle y promover que cada uno de nosotros le demos hogar digno a perros y gatos que necesitan cariño. Ellos están dispuestos a darnos lo mismo de vuelta.  Texto por: @MelisaArzate
 


Etiquetas: Arte

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